(664) 634.03.86 [email protected]

Será que de la admiración que el 5 le tuvo al 10, se unen y se convierten en 15, uno admira al otro y el otro admira a él. Y así llegamos al día 15.

Lo cierto es que llegar a hoy, es suficiente admiración personal, en una vida actual que está en transición, los días son bendiciones y las mañanas realidades. Realidades que se toman, aunque no quieras, así es la vida de un perdedor.

Era una tarde de un martes, cuando me senté en un restaurante, con el motivo de tener una comida y una buena charla, con una persona que conozco ya hace más de 15 años, aunque no constantes, pero entre sus actividades y las mías, el tiempo se va como si los días fueran meses y los meses fueran años. Pero en sus propias palabras: ¡las amistades largas son a base de sinceridad no de tiempo compartido!

Ella siendo una mujer exitosa en el ámbito profesional, mantiene un equilibrio en sus labores profesionales y sus actividades personales, aventurera fuera de la oficina y muy estricta dentro de ella, aunque le cuesta trabajo mantener su carácter afuera de un restaurante, se mantiene al margen el no estar dando órdenes y revisando resultados, así pues, nuestra cita sería una buena charla.

Estando en terminar nuestra bebida inicial, y empezar a pedir el platillo, le preguntaba que para ella que era el éxito:

Y me contesta: el éxito ¡simplemente es!, no se siente.

Pero sin embargo noté una pequeña apertura en su sonido del habla, y le dije; bueno me refiero al éxito personal no económico, que yo lo puedo describir como escalar tu propio Everest, o como levantarte sin ayuda, de una caída, o inclusive, y para mi algo excepcional, tener una mano con la cual compartir el miedo, el frío, el calor e inclusive, compartir el alma. Dejando la servilleta en la mesa, me dice: pues mira; podría entender lo que para ti es exitoso, y ¡claro!, comparto tus puntos de vista, el lograr escalar tus miedos, pero mas bien dominarlos, porque nunca se irán, levantarte de una caída, que aunque dificultoso hacerlo sola, hay caídas que inclusive te pisan dos veces, con el propósito de que no te levantes, y es ahí donde surge la valentía y  la fuerza del éxito que quieres llegar, pero ya pensar en una mano adicional a la tuya, solamente si fuera sincera y sobre todo y lo más importante que te ¡admire!, porque la admiración es aquello que de miles, millones de otros u otras más, hace que sea ese o esa, la única persona del mundo, si no eres otra u otro ¡más!. Y de la admiración vemos que hay parejas tan disparejas que los ves y puedes mirar la admiración del uno al otro, eso es la sinceridad más fuerte que hay, e inclusive más fuerte que el apretón de dos manos.

Esa definición de admiración ya la había escuchado de una persona muy sabia que la tengo cerca de mi vida, ella un día me dijo; la formación de una relación para siempre; es atracción, admiración, respeto y luego el enamoramiento. Aunque nadie tiene la fórmula exacta, es verdad, la admiración es una chispa que nadie más tiene y hace un anclaje a la cimentación de una gran pirámide, llamada el amor real.

Siguiendo en mi charla, me pregunta ella a mí; y tú ¿cómo te sientes?, y me refiero al tema exitoso. Y le contestó; pausando primero, exitoso yo creo que jamás, y si, es así como dices, el éxito simplemente ¡es!, pero tampoco se trata de crear un drama, pero si te podre decir una respuesta más profunda a esa pregunta; llevo varias semanas tratando de acomodar mi casa, y quizá, hasta mi vida, estando en ello, me tope con muchos obsequios, recuerdos, que he ido coleccionando de una manera u otra, y en esta recolección y acomodo me doy cuenta que mi vida tiene una historia, en donde bien es mi historia, pero es una historia peculiar, quizá igual que la tuya o la de cualquier persona, pero sí la admiración no existe entre dos personas, esa peculiar historia pues es solo una fábula que el aire se la lleva, y pasa desapercibido, no cabe duda que la admiración sí que hace que te conviertas en un ser único, pero al final aun no teniéndola debemos buscar nuestra felicidad.

Pero fíjate, coincido que el éxito, solo es, y que el camino a él, es parte del éxito, yo te pudiera decir que un ideal para mi es;  ser un buen hijo, un buen hermano, un buen esposo, un buen papa, y un buen hombre, que tuviera todo, pero el todo real no en percepción, como hoy en día que la comunidad nuestra es especializada, crear imágenes perfectas de siluetas descalzas de cimentación, o sonrisas de burla transformadas en grandeza, pero en fin, cada quien invierte su tiempo a como más le complazca, pero volviendo al éxito y tu pregunta  y en ese ideal, el ascenso a ese éxito ha sido un ascenso rustico, mas no invisible, y hoy que la nada me invade, pero los recuerdos perduran, puedo decirte que, aunque no exitoso, soy humano, y soy caminante.

¿La comida está buena no?, le pregunto yo a mi amiga, jajajaja.

Te invite a comer no ha filosofar, te hago la aclaración, y ella simplemente me dice: no está bien, ¡ordenamos comida real ahora!

Al ser este espacio, ordenamos nuestro platillo, ya que para esto teníamos menos hambre por llenarnos de recuerdos y palabras.

Al hacer la orden, al mesero yo le pregunto:

Disculpe, ¿puedo hacerle una pregunta?, ¡si claro! Contesta.

¿Usted se considera una persona exitosa?

Y nos contesta:

Acabo de ser papá, por primera vez, y mi esposa a quien admiro tanto, todos los días me da la bendición para venir a trabajar, y eso para mí es el éxito.

Tienes razón, le contestó.

Al alejarse de la mesa, me puse serio y mi amiga me dice que tienes:

Y le contestó:

Me hizo recordar una de las cosas que me encontré, y se me junto, con la admiración que dices en mi pensar. Pero te lo puedo explicar de esta forma:

Ayer en la tarde estuve platicando con un amigo mío, que lleva casado ya 8 años, de hecho soy padrino de bodas de ellos, y me decía que admiraba mucho a su esposa, porque ella ha sido fuerte en esta nueva realidad que nuestro presente tiene, y que para él, su existencia en su vida era lo máximo, esa es la admiración que tu platicas, pero también me puso a pensar lo de ser papa, qué tan importante y tan espectacular, pero para el que lo quiera tener, por algo la trascendencia o herencias familiares perduran, no tanto por la genética de reproducción, si no por el amor de ser papá, claro y mama.

Y fíjate me encontré un sobre de dulces que una vez le regalé a un niño, había comprado tres bolsitas, y solo le di dos, así que una se quedó fuera del regalo del día, cierto es que no convive con el tanto, pero si, cuando coincidimos platicábamos mucho, me daba cuenta de que quería platicar conmigo, y un día de la nada, me pregunta, ¿tú tienes hijos?, y le digo no, se me queda mirando, y me dice: ¡como que no!, si eres buen papá.  En ese momento seguimos jugando, jugábamos a construir cosas para después destruirlas, siempre dejando que nuestra imaginación fuera nuestro héroe.

Al paso del tiempo y ahora que me encuentro con la bolsita de dulces, me doy cuenta de que la admiración si es posible, pero estamos tan inmersos en la nada, que se siente como si no la merecemos, pero no es eso simplemente, la admiración proviene del alma, no de la conveniencia, difícil ser y sentir admirado, si la buscas en una percepción y no una realidad.

Llega nuestra comida, y antes de empezar le digo:

Provecho, que el éxito nos espera, y aunque no sea y no se vea, pues esto se ve riquísimo y seguramente sabrá a gloria.

Mi amiga me dice:

Igualmente, ya verás que la admiración que tantas personas te tenemos en algún momento la sentirás, y aunque ciego estás, no te preocupes, hasta los ciegos suben montañas.

Al terminar nuestros alimentos, quedamos satisfechos y demás, el mesero llega, y me pregunta:

Oiga, me hizo pensar su pregunta, y creo que nadie me la había hecho. ¡Pero si lo tengo todo, espero que ustedes también!

Mi amiga como toda una experta en debate, contesta en lo inmediato, pues yo también lo tengo.

Al estar en dos miradas y el silencio, yo contesto:

El éxito simplemente es, pero lo maravilloso es la búsqueda para ser.